En la sombra de mis árboles todo se deforma.
Pequeños entes se dispersan, abrazando las veredas, jugando por el césped. Y yo danzo alrededor de aquellas sinfonías creadas por la gran naturaleza.
Mi vecina me observa con un rostro parecido a la extrañeza, o quizás, ¿es acaso envidia?

sábado, 6 de agosto de 2011

esos ojos que predicen mi futuro

Todos se alejan, me abandonan
no hay nadie que permanezca junto a mi
Todos desaparecen
desconozco la razón.

¿Qué pude haber hecho?
¿De qué seré culpable?
No lo se
no se nada

La soledad me agobia
y todos ya han partido
si quiera mis lágrimas están aquí
incluso ellas me abandonan

Mi tristeza y confusión ha de ser terrible
y sentándome en mi lecho
una fría y suave mano
se posa sobre mi hombro

Su cabeza se posa en mi
me mira y dice
"todo estará bien"
Me besa y se aparta

Dándome vuelta, lo veo allí
sentado frente a mi
mirándome fijamente con sus hermosos ojos rojos
Los ojos rojos de un demonio

No hay comentarios:

Publicar un comentario